Apuntes de historia: Concepto y estudio de la Historia Antigua

El término de Historia Antigua es relativamente reciente desde un punto de vista historiográfico, ya que la mayor parte del conocimiento de este periodo se empezó a conocer en profundidad solo a partir del siglo XVIII con los grandes descubrimientos y los grandes yacimientos arqueológicos. Hasta entonces, lo máximo que se conocía de la Antigüedad era una pequeña porción bastante reducida de esta, sobre todo, lo que el Renacimiento había rescatado del mundo griego y romano. Pero como hoy sabemos, la Antigüedad va más allá, la Edad Antigua es en realidad una estructura, una realidad pasada que viene definida por una serie de rasgos comunes que en algunas ocasiones saltan los límites cronológicos que se le han impuesto. 


Tradicionalmente, el paso de la Prehistoria a la Antigüedad se ha definido como Revolución Neolítica o Neolítico. Es el momento en que la Humanidad se asienta, cultiva y finalmente, también escribe. Y si bien sobre los inicios del periodo no hay mucho debate, si los hay sobre cuando acaba. En este sentido la propuesta más aceptada ha sido la deposición de Rómulo Augusto como último emperador del Imperio Romano de Occidente en el 476 después de la Era. Desde un punto de vista pedagógico es fácil la elección de ese momento como final de un convulso periodo donde el Imperio Romano Occidental quedó descompuesto. Pero realmente, un imperio de tal magnitud no se puede desmantelar de la noche al día, por lo que muchas instituciones romanas siguieron funcionando tras dicha fecha. Pero ha habido otras propuestas como; el Concilio de Nicea (325) como la unión religiosa de Roma, la división del Imperio Romano tras la muerte de Teodosio (395), la muerte de Justiniano I (565) emperador bizantino (Imperio Romano Oriental), e incluso algunas cronologías mucho más alejadas en el tiempo como; la coronación de Carlomagno como Emperador del Sacro Imperio Romano en Aachen (800) o la toma de Constantinopla y la definitiva desaparición del Imperio bizantino (1453), o dicho de otro modo, la desaparición de lo que quedaba del Imperio Romano de Oriente.  Estas últimas fechas se irían al termino que los alemanes denominaron como Spätantike, en español Antigüedad Tardía. Todo ello nos muestra como estamos hablando de un concepto bastante reciente, un concepto estructural y además, un concepto muy extenso.


¿Cómo conocemos la Historia Antigua? Principalmente la Historia necesita acudir a las fuentes, elementos muy dispares, pero que siempre ofrecen información importante. Podemos distinguir entre fuentes primarias (directas) o secundarias (indirectas), y entre fuentes escritas o no escritas. Para su estudio y valoración, y más cuando hablamos de Historia Antigua, la Historia se debe apoyar en otras ciencias como la Lingüística, la Filología, la Arqueología, la Geografía o la Antropología. Generalmente, el ámbito de la Historia Antigua se divide en dos grandes periodos y regiones. En primer lugar, la historia del Próximo Oriente Antiguo, protagonizada por la región de Mesopotamia y en la que también podríamos incluir a Egipto. En este sentido tenemos que tener en cuenta lo controvertidas que han sido las relaciones entre Occidente y Oriente desde la Antigüedad hasta nuestros días. Por ejemplo, las luchas entre el Imperio Persa y las ciudades griegas, la posterior conquista de Alejandro Magno, el Imperio Romano y la conquista del PO o la expansión del Islam, las Cruzadas y la definitiva ruptura entre las relaciones de Occidente y Oriente. Por lo tanto, una historia con momentos de tensión y momentos de aproximación de la cual todavía somos herederos.


La segunda parte de la Historia Antigua está monopolizada por lo que se ha denominado como cultura grecolatina, es decir, la historia de la Grecia Clásica y la historia de la Antigua Roma. Una cuestión muy importante en la cultura occidental pues es en el pensamiento griego donde se postulan por primera vez términos tan positivos como los de ciudadano o democracia. Aunque por otra parte también aparecen otros de carácter negativo como el de tirano.

Aquí, una breve bibliografía para empezar a navegar en la Historia Antigua:

Gomez Pantoja, J. (2005). Historia Antigua. Grecia y Roma. Barcelona, Ariel.
Perez Lagarcha, A. (2007). Historia antigua de Egipto y del Próximo Oriente. Madrid, Akal.
Kuhrt, A. (2000).  El Oriente Próximo en la Antigüedad. Madrid.
Liverani, M. (1995). El antiguo Oriente. Historia, sociedad y economía. Barcelona, Crítica. 
Padró, J. (1996)Historia del Egipto faraónico. Madrid, Alianza. 
Hidalgo de la Vega, Mª J. (1998). Historia de la Grecia Antigua. Salamanca, Universidad de Salamanca.
Roldán, J.M. (1995). Historia de Roma. Salamanca, Universidad de Salamanca. 
Beltrán, F. y Marco Simón, F. (1987). Atlas de Historia Antigua. Zaragoza. Universidad de Zaragoza.
Fatás, G. y García Quintela, M.V. (1995)Materiales para un curso de Historia Antigua. Santiago, Tórculo Editores.

Comentarios